Wednesday, April 12, 2006

Hetkinen olkaa hyvä

Cada vez más sorda su mirada...
Mudos pabellones, labios ciegos...
(y más puntos suspensivos, un día tendré que prohibírselos. También las metáforas. Qué aburrimiento.)

Ocho de la mañana.
Suena la alarma que con tanta minucia se había programado la noche anterior. No recuerda si soñaba o no, se apresura a colocar prioridades en su adormecida balanza mental y la victoria se la llevan diez minutos más de sueño.
Automatismo digital que presiona el botón al que a se ha acostumbrado y bajan los telones ante ambas Iris en pleno agradecimiento.

Seiscientos segundos después, y los mismos sonidos interrumpen su letargo. Nuevo balanceo rápido, se reafirman los campeones, el dedo automático a lo de siempre y los párpados también.

Uno (uno...sesenta).
Dos (uno... sesenta).
Tres (uno...tres mil seiscientos).
...
Diez (y otra vez).

No más equilibrios, apenas se despiertan esas falanges independientes: al botón. Diez más.

Y el dedo. Diez minutos... !faltan veinte para las nueve!.

El botón, diez, el botón, diez, el botón, diez y nada.
Ondas sonoras desesperadas inundando el espacio circundante, justo allí, rodeando al cuerpo indiferente, dedo incluído. Décimo quinto sueño.
Hasta que las ondas también se rinden, porque es la hora de la armonía.

Y los telones se abren ante los gritos de ambas Iris, cansadas de su prisión obligada. Ahora es toda la mano aquella que corre hacia el lugar que ese dedo tan bien conoce. !!!!Una mañana perdida!!!!

Pero el alma somnolienta no sabe del tiempo de los lamentos... apenas conoce el idioma de los órganos y sistemas, tan a gusto, tan a gusto. Y ordena que vengan diez más.

Se vuelve a programar la alarma con menos minucia que antes. Es redonda y sigue las curvas del espiral en el que cae constantemente: el mundo paralelo que sabe tan bien, el mundo paralelo por el que se ignoran todos los sucesivos intervalos de dieces, seiscientos y treinta y seis miles... el mundo paralelo en el que hasta el objeto cae, se rinde, deja de tocar...

Al fin y al cabo, es de la armonía que este universo saca el sentido. O eso dicen...

Hyvää Päivää

Anna Rakkaudelle Tilaisuus

Cuatro de la mañana en la gélida ciudad que no hiela...

La humedad de la casa, el viento performativo, la botella de gas eterna, la cocina y su grasa testimonial...

Ella.

...la adoradora de puntos suspensivos...

Ella misma, suspensiva.

Saluda a Morfeo de ojos abiertos y le invita a bailar sus ritmos incomprensibles e incomprendidos... no hay técnicas que valgan, apenas músculos y huesos en libre albedrío mientras la mente permanece en el letargo que hace años dura...ahora mandan ellos: los músculos y huesos.

...democracia de los órganos. Así se gobierna ella, hermitaña en compañía, península odiando al itsmo sin el cual nada sería.

QUIERE SER ISLA!

Más bien, archipiélago. Sí, ella, archipiélago: como lo son los puntos suspensivos que tanto adora...

Punto uno, isla uno . Mar de barra espaciadora Punto dos, isla dos . Mar de barra espaciadora Punto tres, isla tres . Mar de barra espaciadora y horizonte

...
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Cien relámpagos diarios, sus ideas, sus locuras, su paranoia...


VAIK SATA SALAMAA ISKEE TULTA!